Mostrando entradas con la etiqueta heroína. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta heroína. Mostrar todas las entradas

domingo, 15 de abril de 2012

Pasado, presente y futuro #cpcr

La princesa Tiana, de la reciente película Tiana y el sapo, ha sido elogiada por ser la primera princesa negra creada por la factoría Disney. Sin embargo, lo que muchos olvidan es que, anteriormente, Disney ya creó princesas con un color de piel que no era precisamente el blanco. En una entrada anterior presentamos a la heroína china Mulán, creada en 1998; además, ya en 1995, Disney nos presentaba a Pocahontas, una princesa india que rompía con los esquemas establecidos: Pocahontas decide abandonar a John Smith (su “amor verdadero”) debido a que su prioridad es encontrarse rodeada de su gente; su lugar está en el poblado, con los suyos. Pocahontas no es capaz de renunciar a su pueblo por el “príncipe encantador”, convirtiéndose así la película en la primera de Disney en la que los protagonistas terminan separados.

Además, la película de Disney contiene unas referencias históricas claras: se adentra en la época en la que los colonos ingleses empezaban a asentarse en territorio americano. Pero aquí no acaban las referencias: John Smith y Pocahontas existieron realmente. La llegada de colonos en 1607 a la bahía de Chesapeake supondría el inicio de la primera colonia inglesa en Norteamérica: Virginia. Así, numerosos colonos, entre ellos el capitán John Smith, mantendrían relaciones con los indígenas allí asentados.

Según relatan las memorias escritas por el propio Smith, él conoció a la princesa Matoaka, una joven de 12 años hija de Powhatan, el jefe de la tribu. Según sus memorias, cuando John fue capturado por los hombres de la tribu, Matoaka, cuyo nombre significa “la pequeña licenciosa” (libre, atrevida, entregada a los vicios) fue la que le salvó de la espada del jefe indio. En 1907, John Smith fue herido por una explosión de pólvora, y Matoaka le dio por muerto, pues así se lo comunicaron sus compañeros. Ella acabaría casándose con Kocoum, un guerrero indio. Años después, sería secuestrada por James Argall, un capitán que residía en Jamestown, y llevada a un asentamiento llamado Henricus. Se quedaría en este lugar por mucho tiempo, y se acabaría casando con John Rolfe, siendo bautizada como Rebecca Rolfe. Sólo tuvo un breve reencuentro con John Smith cuando viajaron a Londres, y nunca más se volvieron a ver. Esta segunda parte de la historia se narró en la segunda creación de Disney Pocahontas II. La muchacha murió finalmente a la edad de 22 años.

Tras hablar sobre el origen de la película, ¿qué hay del futuro? Años después, en 2009, se estrenaba la que fue denominada como la “Pocahontas del futuro”: Avatar. Numerosas son las semejanzas entre ambos filmes, y para pocos espectadores pasaron  desapercibidas. La trama es la misma, salvo que, esta vez, se desarrolla en una sociedad futura. De hecho, incluso periódicos como The Huffington Post se hicieron eco de ello, y aparecieron en la web imágenes como éstas: 



He querido hacer un vídeo para vosotros en el que se evidencian las similitudes:





Pocahontas es una historia de amor con frases tan conocidas como “preferiría morir mañana que vivir 100 años sin haberte conocido”. Sin embargo, el argumento central no es el romanticismo entre el príncipe y la princesa, sino las diferencias que se desatan entre los pueblos. Pocahontas y John Smith, debido al amor que les une, logran hacer comprender a los demás que el odio no es el camino. En esta ocasión, el romanticismo es una excusa para hacer entender a los niños que “no importa el color de nuestra piel”.



lunes, 26 de marzo de 2012

Historia de una heroína #cpcr

Empezaré mi primera entrada contradiciéndome, como de costumbre. Las niñas quieren seguir siendo princesas: así rezaba un artículo aparecido en diciembre de 2011 en el que se explicaba que, según un estudio realizado por la consultora Insighters Experience, el disfraz de princesa era el preferido entre las niñas de entre 4 y 7 años.

Además, las madres resaltan valores en estas princesas como la amistad y fidelidad de Blancanieves, el esfuerzo de Cenicienta, la sensibilidad de Aurora, la lealtad y bondad de Bella, el amor por la naturaleza de Pocahontas, la imaginación de Ariel y la independencia de Mulán. 

Podríamos decir que el papel que representan las princesas es contradictorio; por un lado, Disney representa a una mujer bondadosa y dulce pero, por otro, demasiado dependiente de los hombres. Estas películas han sido muy criticadas por fomentar el machismo mostrando a una mujer pasiva que necesita encontrar un príncipe para ser feliz. Son, como bien refleja esta foto, las dos caras de la misma moneda


Las niñas siempre querrán ser princesas de cuento de hadas, soñarán con ser las protagonistas de sus historias preferidas y tener un final feliz. Por ello, pronto Disney comprendió que había que conciliar a las princesas con el feminismo. Mostrar princesas bellas y dulces pero, a la vez, valientes, seguras, independientes y con poder de decisión, tanto para elegir su destino, como al hombre que la acompañará en él. Y la primera mujer que representó este papel en el mundo infantil fue Mulán. Esa chica destinada a honrar a su familia siendo educada, vistiéndose y maquillándose de forma correcta y, en definitiva, siendo una buena esposa e hija, pero que cambió su destino radicalmente y decidió alistarse en el ejército para ayudar a su padre. 


La historia cobra aún más importancia si tenemos en cuenta su origen: está basada en la leyenda tradicional china de Hua Mulan. El poema Oda a Mulán, de Yueh-fu , es el que mejor acerca la historia hasta nuestros días, y su final  nos transmite la esencia de la historia de esta singular princesa pues, a fin de cuentas, ninguno de sus compañeros del ejército logró distinguir que ella era una mujer; somos iguales, en lo esencial, si cambiamos la apariencia física: 

"He abierto la puerta de mi cuarto oriental,
y en el occidental me he sentado en la cama.
Me quité la armadura que llevaba en la guerra
y me he puesto la ropa que llevé en otro tiempo.
Delante del espejo, cerca de la ventana
me he peinado el cabello enmarañado
y he adornado mi frente con pétalos dorados.
Cuando Mulan salió ante sus camaradas,
todos se sorprendieron. Se quedaron perplejos.
Doce años estuvieron con ella en el ejército
y ninguno sabía que era una muchacha.
Las patas del conejo saltan más,
los ojos de la hembra son algo más pequeños,
máxime cuando ves un par corriendo por el campo,
¿quién logra distinguir la liebre del conejo?"

A pesar de todo, muchos han criticado la historia porque, aunque la joven al principio se rebela, al final regresa junto a su hombre, como hicieron las demás princesas. Sin embargo, lo principal es que cambia la temática de la historia. En Blancanieves, el tema central era la inocencia de la muchacha y cómo sólo con un beso del príncipe podría despertar y ser feliz, eran mujeres pasivas. Por el contrario, Mulán altera radicalmente ese esquema: pelea por lo que quiere, y es siendo una mujer luchadora, en lugar de por su aspecto de chica dulce y débil, por lo que consigue enamorar al chico. Ella no busca desesperadamente a su príncipe azul, sino que lo encuentra por casualidad, como consecuencia directa de ser fuerte y valiente, rasgos que él admira en ella. 

Los niños que crezcan viendo la película de Mulán comprenderán que una mujer puede desenvolverse en el mundo de los hombres incluso con más éxito que muchos de ellos y adquirirán una gran capacidad de autosuperación, pues para Mulán no es nada fácil, en un primer momento, adquirir las habilidades que el ejército le requiere, pero con mucho esfuerzo, y peleando por lo que quiere, lo logra. Si realmente tienes un sueño o un objetivo, no dudes en pelear por ello, nunca te rindas, pues sólo así alcanzarás tus metas. 


Mulán ha sido la primera heroína femenina; es ella la que salva al pueblo de China y salva a su padre, llevando así el honor a la familia. En el mundo que a ella la rodea, las mujeres no son tenidas en cuenta   salvo en las tareas del hogar (en una escena se refleja que nadie la escucha por el simple hecho de ser mujer cuando, minutos antes, siendo un hombre, todos la hacían caso) sin embargo, ella rompe los esquemas de esa sociedad demostrándoles a todos que es capaz de hacerse pasar por hombre y desempeñar sus tareas en el ejército con más éxito que ninguno de ellos, recibiendo la admiración del emperador, de sus compañeros, de su familia... de todos. Como bien le dice su padre: "La flor que crece en la adversidad es la más hermosa de todas".